Thursday, December 20, 2007
Fuf y Buf
Tuesday, December 11, 2007
de madrugadas
Quisiera poder hacer como el personaje que me tironea ultimamente de las mangas, quisiera soportar la rutina milimetrada en la que ando inscrita y revestirla de novedad a cada paso, porque según ella cada café es diferente del otro, en cada paso se pisa una huella de alguien con quien te hubieras podido cruzar, y cada día es algo por estrenar.
Por eso me acurruco contra su fantasia, que es la mía, por eso resuelvo ser ella aunque sólo pueda serlo dos horas al día, cada día, todos los días...ai
Thursday, November 29, 2007
Umita
- no me seas peresosita mamita- y Marce te ayudaba y te decían que eras hermosa, y china: - es china; has visto que preciosísima? Ninguno de los dos podía sacarte la vista de encima, recién enamorados de tus ojitos rasgados, de esas manitos largas, - de pianista- dijo Celeste!
- Nos quedamos sólo un rato...no vayamos a molestar- Y con estas buenas intenciones estuvimos más de una hora contemplándote, viendote; agotadas en el instante de conocerte.
Quise escribirte una entrada mínima, arrancar este momento para ti; para que cuando seas mayor sepas que escribiendo también puedes detener el tiempo.
Mis mejores deseos bebita!
Tuesday, November 27, 2007
Ivet
De todas las mujeres con ínfulas de poeta había sólo una, una de sola, y no era la imagen romántica y rizada de larga melena negra. No, Ivet es un alambre, apenas cuarenta kilos de mujer remontando una figura tan hermosa como mínima. Sin embargo en su voz, en sus gestos elegantes y finos, en su manera de desaparecer al final de la mesa se esparcía toda la poesía. Y no, ella no habló de nadie, ni de nada, no pretendió que todos supiéramos lo que sabía ni aquello que había leído. Ivet sencillamente alzo su cuerpo menudo, cogió un clavel rojo con una mano, y al modo de los rapsodas de antaño nos hechizó a todas; palabras cosidas a la musicalidad de su voz, escenarios de calle, amores bajo la luz de un semáforo mientras los transeúntes se impacientaban:
-que esperen!-
Dijo Ivet que por su corta vida no le daba tiempo a expresar lo aprendido, así que, de momento, subrayó, la poesía era para ella, lo que sentía. Y tras encantarnos con la frescura de sus palabras, se marcho hermosa, melena larga, contemporánea, apenas pisando las baldosas bajo el peso de una guitarra flamenca.
Hoy desperté recordando en imágenes uno de sus poemas, y ello me dejó empezar el día con una sensación de alivio. Existen, todavía lo hacen, y no se dejarán enredar en palabrería romanticonas, ahí están palabras de hoy emergiendo fuertes de una boca que nadie de aquella sala logró acallar.
Desde mi humilde bitácora Ivet, mis más sinceras felicitaciones.
Saturday, November 24, 2007
de la Serna
De una manera my lenta, muy sencilla, paseamos por la red nuestros ratitos de asueto, y aconteció que nos conocimos de dentro para fuera, hasta el punto que a menudo no le reconocía físicamente.
Ayer hubiese preferido un escenario más tugurioso para su despedida, acaso una bodega de viejo, un sotano mugriento en cuya barra se nos hubiesen pegado los codos y nos hubiesemos contados algunas cosas, todas ellas escogidas con cautela. Cosas que fueran sólo ésas, acariciando los bordes de las palabras siempre antes de dejarlas caer. Por eso amigo, es más hermosa una amistad de misivas, porque hoy puedo contarle que tengo los ojos azules y el pelo negro y lacio. Porque puedo mentirle diciéndole que anoche acabé bailando hasta las tres de la mañana y luego, hastiada de luces y de personas, perdido hasta el último centavo en un vaso, hube de volver a casa andando.
Y tantas otras cosas que se cuelan por la linea discontinua que separa lo real de lo imaginario; sin embargo amigo mi entrada era sólo para decirle que fue hermoso conocerle, que quisiera seguir haciéndolo. Me gusta ver como me representa auque el personaje que me ha otorgado no podría más diferente de quien realmente soy.
Y ya ve, quise hacerle reír y se me escurrió el buen humor tras su partida. Disculpe el tono triste y no me olvide demasiado, o ólvideme enseguida y guarde de mi una sola palabra.
Tuesday, November 20, 2007
de vacaciones
En una de esas tardes, dejada la maleta en la cocina, nos encaminamos a la galería y mirando el mar hablábamos de tantas cosas. Él era un hombre de pocas palabras, ocurrente pero silencioso, una de esas pocas personas que te escuchan sin pretenderlo, sencillamente no conciben hacer otra cosa.
Ese día comentamos que la gente abusaba de las palabras, las utilizaba en demasía, y que ese abuso había transformado algo tan hermoso como una conversación, en absurda palabrería. Le pregunte que con cuántas palabras creía que deberíamos nacer; a lo que él respondió
- con varios lo siento, un sólo te quiero, y miles de adioses.
En estos días cortos, repletos de oscuridad y tan cercanos a las navidades se me aprisiona el alma, y volver a casa se revela algo difícil, ya que cada vez que me voy, temo volver con otra ausencia.
