Thursday, December 20, 2007

Fuf y Buf

Se parece a ti, gitano, se parece por la intensidad negra de su mirada, más límpida que la tuya, y por el comedimiento de sus gestos; temeroso siempre de ser cogido en falta. Ay. Se me acerca y pregunta, le respondo lentamente, y me escucha con tal precisión… Entresijos: quien eres y qué haces aquí, ahora. Acaso crees que seguirás estando aquí. Si no te hubiese conocido, si no hubiese sufrido la doblez de tus pensamientos, en la que tan mal te desenvuelves, caería rendida a sus encantos. Hermoso, ágil, esbelto. Se acerca mucho y yo tropiezo, me tambaleo en la silla y busco un sinfín de excusas para salir de esto. Jamás pensé que podrías también entrarme bajo otro aspecto. O el celibato, o las madrugadas, o los espacios de la línea discontinua se están ensanchando. Pero ahora sólo quiero diluirme en el matiz breve e inexacto de la ficción. De ahora en adelante solo amaré fantasías, por más maravillas de carne y hueso que se me pongan al lado. Fuf y Buf de nuevo...aish…si fuese de nuevo quien fui…

Tuesday, December 11, 2007

de madrugadas

Me despierto temprano, más o menos a las cinco menos diez de la mañana, y es que la energía que se me escapa en las tardes, la que me impide hacer cualquier cosa más allá de las doce de la noche, la que convierte mis trajes en arapos, mi cara en careto, mis ojos en bolsas y ojeras, esa misma energía tira fuerte, muy fuerte de mí, a eso de las cinco, a veces las seis, de la mañana. Un poco porque es una no-hora, el momento perfecto en que nadie interrumpte, nadie habla, y el silencio es lo único que retumba en la terraza renegrida que habito. Si me envalentono, me envuelvo en la manta calentita, y agarrando fuerte mi taza de café mañanero, salto por la ventana y me planto al día por descubrir. Suelo herguirme mucho, y a menudo ayudo a la mañana a pintarrajearse de colores, presumida. Luego vuelvo a arrebujarme solícita, abro mi portátil asesino de ojos, y tecleo barbaridades. Voy oteando el día naciente, y en cuanto la luz emerge debo vestirme, quitarme con pena el traje de noche, acaso tratar de domar mi pelo en un moño y enfrentar un nuevo día. Me pregunto porqué me resultan iguales todos los días, y sin embargo, las madrugadas se resuelven diferentes, cada una danzando al son de su propio vaivén.
Quisiera poder hacer como el personaje que me tironea ultimamente de las mangas, quisiera soportar la rutina milimetrada en la que ando inscrita y revestirla de novedad a cada paso, porque según ella cada café es diferente del otro, en cada paso se pisa una huella de alguien con quien te hubieras podido cruzar, y cada día es algo por estrenar.
Por eso me acurruco contra su fantasia, que es la mía, por eso resuelvo ser ella aunque sólo pueda serlo dos horas al día, cada día, todos los días...ai

Thursday, November 29, 2007

Umita

Cuando por fin entramos Anush te sostenía con cuidado y te daba tu primera toma;
- no me seas peresosita mamita- y Marce te ayudaba y te decían que eras hermosa, y china: - es china; has visto que preciosísima? Ninguno de los dos podía sacarte la vista de encima, recién enamorados de tus ojitos rasgados, de esas manitos largas, - de pianista- dijo Celeste!
- Nos quedamos sólo un rato...no vayamos a molestar- Y con estas buenas intenciones estuvimos más de una hora contemplándote, viendote; agotadas en el instante de conocerte.
Quise escribirte una entrada mínima, arrancar este momento para ti; para que cuando seas mayor sepas que escribiendo también puedes detener el tiempo.
Mis mejores deseos bebita!

Tuesday, November 27, 2007

Ivet

De todas las mujeres con ínfulas de poeta había sólo una, una de sola, y no era la imagen romántica y rizada de larga melena negra. No, Ivet es un alambre, apenas cuarenta kilos de mujer remontando una figura tan hermosa como mínima. Sin embargo en su voz, en sus gestos elegantes y finos, en su manera de desaparecer al final de la mesa se esparcía toda la poesía. Y no, ella no habló de nadie, ni de nada, no pretendió que todos supiéramos lo que sabía ni aquello que había leído. Ivet sencillamente alzo su cuerpo menudo, cogió un clavel rojo con una mano, y al modo de los rapsodas de antaño nos hechizó a todas; palabras cosidas a la musicalidad de su voz, escenarios de calle, amores bajo la luz de un semáforo mientras los transeúntes se impacientaban:
-que esperen!-
Dijo Ivet que por su corta vida no le daba tiempo a expresar lo aprendido, así que, de momento, subrayó, la poesía era para ella, lo que sentía. Y tras encantarnos con la frescura de sus palabras, se marcho hermosa, melena larga, contemporánea, apenas pisando las baldosas bajo el peso de una guitarra flamenca.
Hoy desperté recordando en imágenes uno de sus poemas, y ello me dejó empezar el día con una sensación de alivio. Existen, todavía lo hacen, y no se dejarán enredar en palabrería romanticonas, ahí están palabras de hoy emergiendo fuertes de una boca que nadie de aquella sala logró acallar.
Desde mi humilde bitácora Ivet, mis más sinceras felicitaciones.

Saturday, November 24, 2007

de la Serna

Me pregunto mi recien estrenado amigo, si tendrá a bien seguir oteando de puntillas, como un niño travieso, un poquito mi mundo. Y también, si seguirá abriéndo las puertas que conducen al suyo. O si por el contrario, la rutina se encargará de taparnos los huecos y pronto no seremos más que una huella, un olor atado a un recuerdo...
De una manera my lenta, muy sencilla, paseamos por la red nuestros ratitos de asueto, y aconteció que nos conocimos de dentro para fuera, hasta el punto que a menudo no le reconocía físicamente.
Ayer hubiese preferido un escenario más tugurioso para su despedida, acaso una bodega de viejo, un sotano mugriento en cuya barra se nos hubiesen pegado los codos y nos hubiesemos contados algunas cosas, todas ellas escogidas con cautela. Cosas que fueran sólo ésas, acariciando los bordes de las palabras siempre antes de dejarlas caer. Por eso amigo, es más hermosa una amistad de misivas, porque hoy puedo contarle que tengo los ojos azules y el pelo negro y lacio. Porque puedo mentirle diciéndole que anoche acabé bailando hasta las tres de la mañana y luego, hastiada de luces y de personas, perdido hasta el último centavo en un vaso, hube de volver a casa andando.
Y tantas otras cosas que se cuelan por la linea discontinua que separa lo real de lo imaginario; sin embargo amigo mi entrada era sólo para decirle que fue hermoso conocerle, que quisiera seguir haciéndolo. Me gusta ver como me representa auque el personaje que me ha otorgado no podría más diferente de quien realmente soy.
Y ya ve, quise hacerle reír y se me escurrió el buen humor tras su partida. Disculpe el tono triste y no me olvide demasiado, o ólvideme enseguida y guarde de mi una sola palabra.

Tuesday, November 20, 2007

de vacaciones

El otoño tiene algo de despedida y de las cosas que terminan; recuerdo hace años, volver de cualquier lugar a casa para las vacaciones de Navidad. Y siempre que llegaba al aeropuerto allí estaba mi padre, sonriente y muy tranquilo. Me abrazaba y en ese abrazo, por un instante volvía a sentirme niña. Luego le contaba cosas que él fingía no creerse, y al preguntarle yo por las suyas él respondía: sin novedad, por suerte.
En una de esas tardes, dejada la maleta en la cocina, nos encaminamos a la galería y mirando el mar hablábamos de tantas cosas. Él era un hombre de pocas palabras, ocurrente pero silencioso, una de esas pocas personas que te escuchan sin pretenderlo, sencillamente no conciben hacer otra cosa.
Ese día comentamos que la gente abusaba de las palabras, las utilizaba en demasía, y que ese abuso había transformado algo tan hermoso como una conversación, en absurda palabrería. Le pregunte que con cuántas palabras creía que deberíamos nacer; a lo que él respondió
- con varios lo siento, un sólo te quiero, y miles de adioses.
En estos días cortos, repletos de oscuridad y tan cercanos a las navidades se me aprisiona el alma, y volver a casa se revela algo difícil, ya que cada vez que me voy, temo volver con otra ausencia.

Sunday, November 18, 2007

de asados

Y vino Justo, saltándose la regla base por lo cual era radicalmete un ser del imaginario colectivo, como mi hermano, polilla, pedro, tayo... y todos las personas que Anush decidió que no existian, y así fue como llegó él: con sus duendes cuyos nombres no recuerdo, con su sonrisa mullida, sus ojos perplejos contándonos que fue argentino un día y que quisiera volver a serlo. Y todos le miramos como queriéndolo atrapar. Justo hermoso como un ser de otro tiempo, candidato a padre de todas las mujeres que conoce. Y comimos entraña y vacío, y bebimos el vino que todo lo revela, y estuvimos unas horas en un bosque con nombre de flores...y luego volvimos, cada uno a su realidad y Justo al sueño, de donde jamás debió moverse.

Monday, November 12, 2007

Parerga y Paralipomena

El sábado me visito el abuelo Lledó, afable, anciano, releído; ojos chispeantes y la cabeza tan llena de palabras, propias y ajenas. Tomamos el inevitable rioja en la terraza, y aunque el sol aseguró que le quemaba la calva quiso sentarse muy cerca, a mi vera:
- dicen que la juventud se contagia...
- ai Emilio!
En sus manos nudosas de marinero en tierra se contaban tantas cosas, y entre ellas me habló de Alegre, alumno aventajado, ahora maestro avejentado.
- Alegre! - exclamé jubilosa. Mi profesor de tragedia, el hombre que me convirtió en la temida Medea. El único profesor sincero que nos mantuvo siempre con un pie en tierra:
- Estudiad cualquier cosa, lo que sea, nadie va a comer jamás de esto.
Entonces yo alcé tímida una mano y murmuré un- y tu?- Y el viejo se las arregló para que ganase una paideia, y me convirtió en su comensal de lujo como solía llamarme. Con él y con Arturo, comíamos los jueves en una pequeña rutina familiar, los tres nos los reservábamos siempre, no por la compañía, que también, sino por el flan de la señora Dijoun, que hacía enloquecer a todos los estudiantes.
Recordé todo esto con el abuelo, un poco en blanco y negro, este pasado sábado de gloria, y tomamos vino:
- sírvemelo con agua, como los griegos...
- de acuerdo Emilio- ronroneé, aun sabiéndome incapaz de tamaña estupidez.
Fueron una mañana y media tarde de recuerdos. Qué fue de Alegre, qué fue de Arturo, qué fue de mi?
La resaca, no me la dio el vino, sino la nostalgia de un tiempo en el que solamente vivimos para leer, acaso sin apreciar ni entender nada, pero siempre acarreando libros, libros como globos, abriéndonos al mundo ventanas que jamás habríamos de suponer. Luego se impuso la tierra, la noche, y habría de transcurrir mucho tiempo hasta reencontrarnos.
- qué lees?
-Parerga y Paralipomena
-No te creo
-Ni yo, pero amo ese título

Saturday, November 10, 2007

de rodillas

-Ella estuvo esperándome largo rato frente a la librería, un poco encogida por el frío, el pelo más largo.
- Disculpa, el trabajo...
- ¿Qué pasó?
- Nnnada
Entramos deprisa a comprar un libro equivocado, mientras se escondían dos imágenes de mujeres iracundas tras cada una de las estanterías. Necio el tener que concentrarse también en la vida de uno. Necio el tener que sortear a tantas personas. Necio...
- ¿Niña! - una mujer vieja y amarilla me grita al oído por un golpe que al parecer le he dado con mi bolsa. La frío con la mirada, no es el lugar adecuado para escupirle. Mierda.
- Salgamos de aquí, te invito a una birra y me disculpo con más arte, Raquel.
- De acuerdo.
En la terraza de gracia suceden varias cosas. Raquel me cuenta muy bajo que se ahoga en el cemento, yo la escucho nerviosa porque sus palabras parecen mías, siento frío y bebo sin ganas una caña helada. Bosteza, está cansada, yo apenas puedo mantener el culo pegado a la silla, si es verdad lo que dijeron esas mujeres...yo...Recojo en el recuerdo una frase que no debí oír, la cantarilla me recuerda otras, y me debato ante la tentativa. Dos mesas más allá se sienta el vivo duplicado de una oferta tentadora:
- Es un pequeño poblado a orillas del Orinoco, se trata de alfabetizar, quizás enseñarles un poco de matemáticas. Ellos, Margó (mi sobrenombre para Dante), no hablan español apenas y tu eres la persona indicada...
- Buf...
Buf y Fuf se acuestan a mi lado; ¿rehacer las maletas? quería tanto poder acoplarme a esto, creer en esto. Ya no tengo la energía. Por fin repuesta del momento gitano, de su doblez, justo despuntando de nuevo en la alegría...
- Es tentador.
- Si, lo es...pero no puedo, ahora...no puedo.
Estas noches son noches de dormir muy muy adentro, meto la cabeza dentro de la cama enorme y recojo las rodillas sobre mi pecho en un intento vano de convertirme en mi propio punto y final. Salir de todo esto, no... De día me atrinchero en la terraza, y miro la montaña con orgullo.
Tan difícil es definir un escenario estático? real o la más salvaje de las mentiras, pero necesito transitar por lo conocido aun a riesgo de hartarme...¿o no lo necesito?

Tuesday, November 06, 2007

de entresuelos

Por lo menos moreno, ya que lees de puntillas, adereza mis momentos bloggeros con algún comentario, que el puesto de redactor es tuyo pero soy una jefa implacable! eso sí, corrígeme, que mis orígenes isleño-charnegos se me escurren entre líneas; y así como el acento no se me despega, y ante la imposibilidad de mudarme a la ciudad de los gatos, o a la llanura salmantina a aprender tu idioma, échame un cable, también, con eso.

Monday, October 15, 2007

Estambul

Estambul se abre como una femina hambrienta sobre los tres mares que la penetran. Ir a la ciudad, ese es el significado de su nombre, el que se le dio mucho antes de que quedara atrapada, aplastada por la babel de culturas y religiones que la habitan. Gris de dia, como una dama hermosa resplandece de luces a la noche, incluso los puentes se visten de gala para adorarla. Estambul es Asia y Europa, islam, cristianismo, judaismo... sus hombres hermosos, sus mujeres de vértigo, crecen de la mezcla de culturas, y madres con velo acompañan de compras a hijas semidesnudas.
Estambul, perezosa abre sus días de tarde, resacas de noches muy largas, de gentes que bailan y venden y comen con sonrisa sempiterna en la boca hasta muy tarde... en el mar del Mármara emergen islotes de cuento, con colinas desde las que puede apreciarse la belleza de la ciudad dormida. Asi es, asi fue mi pequeño periplo por sus calles, boca abierta, fascinación constante y un deje de desilusión por la insorteable Europa.

Wednesday, September 26, 2007

jueves

Despierto ovillada, hecha un nudo-mujer escapando del frío de la ventana abierta. En la cocina la responsabilidad aguarda con un café caliente en la mano y un sonrisa gélida en la mirada. En su rostro papeles iguales que aguardan para envolver días iguales,mis ojos se agrietan y no puedo hablarles a mis hombres- espejo, ni acabar la historia de polilla, ni seguir contándole a Ana historias para que se confunda, pequeños relatos para Umita.
Es un jueves repetido mil veces y yo quisiera romperlo antes de que comenzara, quisiera llamar y acusar un dolor cualquiera o sencillamente decir:
- esta mañana me quedo aqui, me apetece acabar la historia de Carmel, escribir sin prisa, acaso tomar un cafe en la terraza sin tener el tiempo tirando de la las mangas de mi jersey viejo, el de dormir. Quisiera no salir en toda la mañana más que a saludar el día en el terrado, acaso sentarme sobre un cogín rojo y escribir cominezos sobre las páginas gastadas de la libreta que ahora me acompaña....quisiera...

Thursday, August 30, 2007

pokok

Hoy me reúno en la torre de marfil con Erika, vamos a abrir un camino de ficción que es el único sentido que tiene la duda. Titubeantes, bamboleantes, borrachas de la duda y de la culpa que impregna cualquier pregunta. La respuesta: concepto relleno de vació, en caso de duda picar fuerte, con el puño cerrado, y con suerte la música devuelve el eco de algo.
Y qué haremos? de mi parte la cruzada personal, una propuesta tan sencilla como la que viene espantando las gallinas de mis amaneceres. Se acabo replegarse, asustada, a la noche. Acaso ayer nos venció el hombre de hielo oculto entre los manjares del Tano...acaso fueron los picotazos de mis gallinas...gallina de conciencia, gallina de crisis, gallina temerosa...pero gallina al fin y al cabo. Hoy abro un espacio a la posibilidad de no volver a acostarme temprano. Y no por ti amigo, por mi, que desperté de un portazo mucho antes de que el amanecer escogiera su maquillaje, y tomé desnuda un café en la terraza, despidiendo una luna menguante.

Thursday, August 23, 2007

ATATURK

Y así fue:
entré de puntillas en un miércoles matutino, temprano, sentada en la barandilla de la terraza contemplé un amanecer pintarrajeado a girones. A golpe de paleta, pensé, y es lo único que quise pensar en todo ese tiempo. Los colores del cielo me devolvían la vista como a todos los miopes del mundo. Qué más iba a pedirle al hoy...sin embargo tras seis hora de trasiegos indios salí airosa, rellenos los bolsillos con aires de Ataturk! me voy, un poquito, sólo un rato, quizá un minitiempo y quizá...uno viaja de ida pero siempre vuelve, si lo hace... diferente.

Monday, August 20, 2007

aprender a quedarse

Déjate llevar y el aire te sostendrá, duda...
Y así fue, desperte tardé, entre los zumbidos alcoholizados de un viernes iluso de alusiones brasilleñas. Su llamada como lo más natural:
- vendría...
- ven...
Y saltamos tres meses de espinas, y hablamos de las cosas que importan y de las que ya no importan. Y salí a mi naturelaza terrástica, y nos encerramos con las puertas abiertas, y hablamos, sobre todo hablamos...luego me fui y ahora emprendo un vuelo con los ojos semiatados, un pajaro que vuela mirando al suelo, alas renovadas, más fuertes...y si hubieras querido, sabido amarme como realmente soy. Y si hubiera yo sabido seguir volando. Hoy, en el silencio del mundo de vacaciones tengo la elección de seguir mirando un cielo sin nubes. Y me sorprendo con la ilusión de un barco que llega de una isla que ya no es mía. Este jueves, lo dijo el brujo, sabré más del timpo líquido, un poco más de mi misma y necesitaré cien estacas para permanecer clavada en este invierno que empieza matando un vernano de ilusiones.
Por lo demás, hoy tejeremos un proyecto literario, rescatando a una Olivia vieja, y de la mano sútil de Gopegui...¿aprenderemos a quedarnos? este año voy a viajar por dentro a no ser que el destino me de un billete a cualquier lado.

Thursday, August 16, 2007

de vueltas revueltas...

Y volví... un poco como quien no quiere la cosa, retrasando la partida, durmiendo en la playa una última noche, agarrada a la orilla...mordisqueando un último manjar marítimo...y qué se puede hacer?...dadme veinte días de libertad y volver resulta absurdo, doloroso y casi innecesario.
Hoy desperté en la cama enorme de la casa hueca que habito, temprano, en medio de una noche de premoniciones estrañas... no sé, menos mal que el tiempo es flexible, y el espacio se dilata, y no sólo en las fantasias infantiles sino también en la realidad, quién no ha vivido una noche entera en trece segundos, quién no ha permanecido a la espera una semana traducida en un milenio. Tanix como buen físico dijo que si, y aunque no quiera esto sí va a tener que explicármelo hasta que lo entienda.
Que vergüenza adulta revestir de piel curtida un espíritu infantil y la necedad de los que nada sabemos, me maravillan las personas que callan, callan y conocen...
Aqui os espero argentilandios, cuidando de la ciudad absurda, donde decidieron vivir porqué sería más cómodo hacerlo así...y a que coño de comodidad se estarían refieriendo? misterios de la ciudad esquizoide, cómo tachar a nadie de loco si esta ciudad es la forma de paranoia más acusada que existe? dadnos campo, un mar en el que bañarnos, quitadnos escaleras, ascensores, horarios, dejad que nos amemos sin preguntar, controlarnos...dejadnos en paz, libres y ahí se acabarán todos estos dolores sistemáticos, todas esas múltiples realidades interconectadas que no llegan a conocerse jamás. Paralelamente destinadas a perderse, como nosotros, apenas un atisbo de conexión y se diluye la conexión para siempre...

Saturday, July 28, 2007

Peter Pan

Escribo entre las burbujas, con las piernas llenas de sal y la piel morena, envuelta en una música de cuento, escuchando los consejos de Peter Pan, mientras una de las nenas se me acopla en el regazo, conquistando un sueño lleno de fantasias.
Llevo apenas tres días en la isla, feliz, libre, ando siempre con las chicas que me suben y me bajan a mis playas favoritas, me cocinan, y me hacen sentir tan en el sitio adecuado. Hoy, muy temprano, en moto hacia la playa, ciento siete interrogantes se agazapaban entre las colinas. Casas blancas, pescado fresco, cenas en las terrazas de los hermosos lugares que habitan mis chicas...y que coño hago yo en el mundo de cemento? con amores de mentira, pagando deudas de mujeres que jamás habré de conocer. Respirando un aire impuro, ocupando el espacio mínimo.
Ahora no, porqué antes debemos salvar el mundo, pero cuando llegue cacahute, y si ocurre el milagro que no debo todavía contar, no sería ningna tontería tener un espacio comun, y no nos sería dificil hallar uno de esos lugares con nombre de sitio (lloc) en el que resguradarnos cuando nos demos cuenta de que la psicosis és absolutante barcelona. Abandonar a Blanca, abandonar el horario pingüino, yvivir en el espacio absoluto de esta mínima roca, que de pronto se vuelve inmensa... no sé que ha de depararnos el futuro, pero sin duda, Barcelona va a tener que acabarse. No me levante esa ceja amiga mia, que se lo digo con suficiente tiempo, para que se hagan a la idea, y jamás les abandonaría en esa jungla esquizoide, jamás...;)

Friday, July 13, 2007

de sueños que envuelven pesadillas

A Blanca no pude por menos que contarle mi sueño: un Jesucristo negro, vestido con una túnica sucia abre los brazos hacía mi. Asiente como un padre comprensivo, me acoge y me perdona con la mirada. Yo dejo caer mi cabeza en su pecho, redimida, ligera del peso de un pecado que no sé cual es. Él me besa el pelo, me acaricia los hombros, y sin mediar palabra se desvanece la angustia que lleva comiéndome meses.
Al instante del olvido, cuando se cierra el círculo maléfico, él aparta con suavidad mi cabeza de pecadora de su seno y estalla en una carcajada diabólica. Yo me aparto, dolida de nuevo, su pelo negro, lacio, brilla insultante y me ciega la mirada. Le golpeo el pecho con fuerza, llorando como una niña, pero él es muy grande y siente mis puños como cosquillas.
Blanca quedó prendida de eso, en vano traté de disuadirla, enganxada a mi sueño la dejé medio en trance. No hubo manera de hacerle comprender:
- ahora lo entiendo-dijo una y otra vez abriendo sus ojos de búo. Y allí la dejé, con la esencia de mi desencanto descifrada, tomada la clave...abriendo y cerrando mi hueco en un acto de alta irresponsabilidad.
Esta vez Blanca, a quien se le ha ido la pinza?

Sunday, July 08, 2007

de piedrecillas

En cuanto os fuisteis, recogí todo con la meticulosidad de quien habita con alguien. Lavé los platos, guardé la comida, barrí el comedor. Luego salí a la terraza inclinada, oscura, y sentada en el suelo empecé a liar un canutillo de hash.
-mmm...-algo en el ambiente olía a mariguana de la buena. Me giré despacio, tenia la espalda apoyada en la barandilla y un grupito de piedras me estaban escribiendo en el culo un mensaje en braile.
Con esfuerzo etílico, parsimoniosamente, convertí mi postura en la de alguien arrodillado, y apoyando la barbilla en la veranda, oteé la terraza del vecino.
Ahí estaba el hombre dios. Sentado tan identicamente a mi , que de no haber habido pared, nuestras espaldas se hubieran sostenido la una a la otra.
Pareció no notarme, no sentir mis ojos enrojecidos sobre su melena pajiza. Estuve así un rato, contemplándole de tan cerca que el humo de su cigarrillo aliñado empezó a subírseme a la cabeza. En el cielo media luna de sonrisa cortada. En la calle el silencio agazapado, esperando para pasarle el testigo al alba.
- quieres?- extendió un brazo dorado, sembrado de vello reflectante. Asentí y lo tome de sus manos nudosas de uñas maltradas que me chocaron con su porte de mesias. Así, espalda contra espalda, compartimos el cigarrillo sin vernos el rostro.
Luego me levante, pisando el cielo de un verano relleno de los huecos de Gopegui. Salté por la ventana de mi casa, apagué las luces, desvestí mi cuerpo todavía sucio de mar de ciudad y me dispuse a reescribir en el aire, como si él puedera leerlos, pensamientos de algo que no logro recordar.

Friday, June 29, 2007

el espejo del edas

La consecuencia básica de vivir en la cuerda floja un tiempo, bien sean días que se convierten en semanas, bien sean semanas que se convierten en meses, bien sean meses tornados en años de sequía. Es que cuando uno, decide bajar, la sensación de vértigo sigue ahí. Por más que el suelo sea firme, por más que la cuerda se desdibuje a lo lejos, por más que haya quien te acompañe... Sin embargo basta una frase, un libro, un madrugada de terraza, una noche de playa a la espera...todo eso permanece en el futuro, como la fruta de un árbol a punto de ser comida. Cerrados los cimientos de la brecha, pisar fuerte y andar, con la seguridad del niño que ya no da su primer paso, y, aunque titubeante se enfrenta de lleno a la disolución del instante. Agotado en eso, cierra compuertas de pasados, que no son más que eso, pasados. Hoy di mi primer paso tras la caida, abandoné la cuerda , y tras la entrevista de la montaña ya no queda la menor duda, en esa montaña, en esa cuerda vive quien tensa los cables del hades. Hoy retomo decidida el pincel, y enfrento mi destino de papel blanco como quien hiza orgulloso un emblema. No me déis símbolos que no conozco, no me deis explicaciones que no logro entender... de donde vengo no se traiciona, no se mancilla, no se humilla a los seres amados, y ése es el único camino que seguiré, por más que deba reiventarlo a teclazos. La libertad y la soledad vienen hoy a sacarme del abismo. y com diria eva: .

Thursday, June 21, 2007

Pandora

Ayer Blanca con sus ojos grandes, su mínimo cuerpo y su parecido al ser buo, abrió mi caja de pandora sin mediar palabra. Ahí lo tienes! dijo sin decir absolutamente nada. Y yo volví sola a la casa que sola habito, cerre fuerte puertas y ventanas, bajo el run run de las palabras de mi viejísima casera:
- yo que tu cambiaría la cerradura, ya sabes...ha tenido llave tanta gente...- me envalontoné y bañé mi cuerpo menguante bajo el chorro ínfimo de la ducha estropeada. Puse mucho, mucho jabón y me froté con fiereza para auyentar los fantasmas de mi memoría incansable...acunandome bajo una canción infantil, repasé uno a dudo los pliegues de mi piel en descenso. Luego me acoste, lié un porro de hash del bueno, y me puse a leer el evangelio (según el hijo!). De la calle subían voces hermosas y una canción muy dulce. En una especie de nube cayó mi cuerpo rendido, abrazé la almohada, y caí en un sueño sin sueños como los que me acomapañan últimamente. Esta madrugada se abrió la puerta de mi habitación, suavemente, desperté de un sobresalto, desnuda, arropada por la sábana roja que solía cobijarnos...
-hola,hola!!!-saludé a mis posibles ladrones y me eche a reir al verme frente al espejo. La puerta la abrió nadie, o una brisa juguetona colándose por una ventana cerrada? o fue Pandora...

Thursday, June 14, 2007

Aqui me escaqueo un momento matutino para deciros que fue genial teneros el dia de los mariachis, que os espero en casa en cuanto tenga sillas, o con las sillas en la calle que mi morada es el tránsito. Y es que debí haberme enamorado de un gitano verdadero, con su cabra, su olor rancio, su ebra en la boca reseca...tener tres críos d moco largo, pelo pegaito y convertirme en una matrona morena, de tetas cargadas. Espatarrada bajo la media sombra de una caravana vieja, a ser posible robada...comiendo pantomaque mientras mi gitanorro golpea la mesa a cada gooool! ahí estaba mi felicidad! escondida, doblada tras las formas más auténticas de la vida. El campo, el moco, el hombre orondo, y la mujer hermosota, entrada en carnes y tetona!
Nada más, de momento la caravana dicen que está al caer...mmmmmm!!!

Monday, May 28, 2007

De vitrales

Dijo Menorca que era todo igual que siempre, y lo era, que no pasa nada, que el mar está ahí, ahíto de peces, de medusas hermosas listas para jodernos el verano:
- y tu casa? y yo no pude responder,
- y Enrique?, y tampoco pude. Entre los efluvios del buen vino, aturdida por las idas y venidas, rota por una espera que se vuelca en el vacio solo hallé consuelo en mi hermano. Él vino a buscarme en su coche roto, idéntico al mío y no preguntó nada. Él me acompañó toda la ceremonia y no se separó de mi lado, hasta me dio la mano. y fue en su silencio que hallé la comprensión que necesitaba, en las palabras no dichas. Todo eran risas y tradiciones en la iglesia helada, todo eran penitentes, y gentes deseandose la paz.
- la paz de cristo...y la señora nos tendió su mano ensortijada, y yo mi hermano se la estrechamos acojonados.Por los vitrales rotos se colaba una luz inquietante, y yo sentí el deseo de tener a mi lado al gitano vestido de vampiro, cabizbajo muy solemne. Toda la ceremonia esperando la comunión y luego mirar al cura cabildo con los ojos de gato...
No esperaba nada y todo fue perfecto, no pedí nada y me senti tan acojida, tan confundida, tan en mi casa y tan lejos de mi casa...Menorca es tan mía como yo misma, tan propia como las cosas que me gustan y las que me disgustan, pero inapelable. Luego tuve que despedirme del mar, desde la ventana de la galería rodeada de las plantas que un día fueron mias partí hacia el desconcierto que me espera en Barcelona, sé donde duermo está noche...y que pasó hoy, en absoluto que me deparará mañana...una semana más en la cuerda floja y me la quedo de colgante final. Acaso merezco todo esto?

Friday, May 25, 2007

de batallas

Hoy escribo acompañada de ocho citares, de una música dulce que marca un poco el ritmo de mis dedos sobre las teclas. Hoy tome una tarde libre después de semanas de desaliento, desasosiego, jamás creí que el gitano levantaria sus armas y me echaría del campo. Que perdería su color enroscado junto al mío, sus manos traviesas en la noche, la calidez de sus abrazos dormidos... Dolió tanto, tanto tantisimo que pasé días que se convirtieron en años errante en brazos de mi ángel tocayo, de la mano de mis amigos a quien ese concepto queda estrecho. Pero hoy desperté con el despertador y hambrienta, me vestí de lujo para mi primera reunión con un empresario: cruzada de piernas, maquillada, con un moño alto y un collar de cuentas plásticas le hablé de búfalas, de bicicletas, de becas para mis niños indios...y hablamos y yo tenia a mis personajes escondidos tanto tiempo cejilevantados diciéndome: - mírala, míralos...van a conseguirlo. Luego desaparecieron. Y lo conseguimos...
Y volvi del trabajo casi alegre, y casi olvide mi dolor un tiempo...este espacio, se conviertió en una ventana abierta a la batalla, y si me lees gitano sin permiso, que no lo tienes, que sepas que si que hoy logré aliviarme un poquito y que las heridas de las que uno nunca guarece son las de las batallas que jamás libro, la frase es de Pesoa pero dijo que me la prestaba en tan grande ocasión.

Monday, May 14, 2007

Janet

Hoy ando medio roja de ojos, de labios, me tome media botella con Janet, mi hermana de Menorca, mi amiga, hablamos por teléfono y me dijo:
- ven, estarás mejor aqui...- y como los niños cojidos en flagrante travesura pensé en ir corriendo y refugiarme en su pequeño cuerpo que huele a mar, a cenas, a separaciones, a anelos, a amores...a Janet la conocí robando en un supermercado y luego la vida nos hizo cómplices de mil locuras. Nos enamoramos a la vez, casi compramos sendos billetes para ir a India, pero un mes antes, moria mi padre con el verano, y al poco el suyo. Con ella compartí los peores tres años de mi vida, que fueron hermosos por su compañía siempre tan cerca.
Janet es pequeña, morena, de hermosos ojos negros y pelo negro muy brillante, Janet es la sonrisa, y la vida, y la valentia...no se rindió ante nada y... perdió tantas cosas. Janet es la playa, el lambrusco, mis noches de tantos años bailando una junto a la otra sin decir nada. Janet es mi casa, mi menorca, alguien con quien hoy cenaría entre lágrimas...por eso cuando me dijo que podría volver, me vinieron las ganas, y yo no sé...si nací en esa tierra de nadie, si prové de salir airosa, sin lograrlo...si...esta noche quisiera deponer las armas porqué ya no sé si quiero ganar esta batalla. Mi escudo es de cemento, pesa mucho, mucho, mi amor era de fuego, pero al parecer vino la lluvia...y yo...acaso escogí todo esto? Ando perdida, muy muy perdia, descosido el sentido de todo cuanto acontece y con pocas fuerzas para luchar... esta noche blanca, en una casa que tampoco es mia todo resulta tan obvio, tan amargamente evidente...

Tuesday, May 01, 2007

de lluvias

Me pregunto de quien son las manos que tejen disciplinadamente la vida que recorro estos días. Ando por la calle mojada con unos pantalones demasiado largos, barro el agua a mi paso que sube lenta a mojarme las piernas. Tengo frío. Olvidé traerme la ropa de invierno en este imprevisto viaje a ninguna parte.
Espero, me miro las manos y no las reconozco, me paro ante la luna de un escaparate y la figura que me devuelve no me recuerda a nadie. ¿Dónde estás? Quiero correr hacia alguna parte pero no logro afinar la direción y en este lugar todo es nuevo, tan limpio, tan adecuado, tan poco mío. Entro en un bar y me pido una cerveza fria, cierro los ojos muy muy fuerte y como los niños logro, por un momento, olvidar. Pero se cae ese momento. Cuando los abro de nuevo el camarero sonríe con una expresión extraña. Subo a un taxi, necesito hablar, y le pregunto :
- ¿dónde aparcas el taxi por la noche?
-en el parking estrella
-oh! teneís un parking comunitario
- y tu también...- mira hacia el cielo y sonríe. Me tiemblan las manos al sacar el monedero del bolso y se me desparrama el contenido: calcetines, unas llaves que no necesito, un pequeño paquete con comida que no podré tragar. A través del espejo retrovisor el hombre ve dos lagrimones que no acaban de brotar de mis ojos.
- Hay algo que no anda?
- No...yo...llevo en esas bolsas todo lo que necesito hasta la próxima parada...- corto mi frase para que no me delate la angustia. El asiente comprensivo. Subimos Balmes, arriba, arriba, arriba.
-Mira ahí, el tibidabo, tienes que mirar hacia delante, no hay más, lo que hayas dejado ahí , ahí se queda. Hoy es tu día y mañana algo nuevo. Le doy las gracias, la propina, le aseguro que me han ido bien los consejos, le sonrío porque es muy mayor y sabe las cosa que yo he de descubrir sola. Sin embargo, pienso, hay una que no sabe, que me gustaba más estar más cerca de la playa, y que lo que yo veo ahí arriba no es un castillo iluminado, una posibilidad, ni un futuro, veo un luminoso de algo que no quisiera perder. Desciendo lenta, tropiezo y caigo de rodillas entre las bolsas, me levanto avergonzada, sacudo las piedrecillas del pantalón y me siento más pequeña que nunca, absurda en una ciudad que amo. No quiero subir todavía, un momento más, un instante para que crea que hay un camino de vuelta. Podría andar toda la noche y no llegaría, nunca, a casa. Alguien que sabía amar me dijo que su hogar había sido siempre una persona.
Te echo de menos.

Friday, April 27, 2007

lo que ella me ha contado

Me ha contado que desde el principio supo que algo no andaba bien. La casa en la playa, las toallas dobladitas, la calma, la comprensión. No! el amor era otra cosa...la pasión...todo casaba en un rompecabezas imposible en ese momento. Y duró, duró lo que duran las ilusiones, y los sueños de los niños, lo que dura la lectura de un buen libro, o un amanecer en brazos de alguien especial. Duro...luego me contó que empezó a sentir miedo, a ver cómo se encogía todo a su alrededor, a no poder hablar, a temer los momentos, a temerle a él y su libertad y su amor la rodearon con fierezan hasta marcarle a fuego las alas y ella dijo, dijo...pero nadie oyo nada. De a poco se acostumbró, pues de alguna manera no le quedaba otro remedio, y una mañana, marchitas las alas se las quitó de la espalda y las dobló y guardó en el armario antiguo del corredor.
Hoy la encontré llorando, dijo que no contento con romperle las alas le había impedido decir nada. Nada. Ella calló, bajo la amenaza latente de su inminente abandono, callo porqué le amaba, porque no recordaba haber amado nunca asi. Luego, al rato, tras ver en mi mirada negra algo que yo quise que viera, sonrio, se levanto y antes de irse me dijo muy bajito algo al oído...algo que jamás podré olvidar. Algo que me dio la certeza de que sabría como seguir su camino

Monday, April 02, 2007

La mujer flecha

La mujer flecha estaba irritada, solemnemente sentada en el taburete más bajo del local. Piernas cruzadas, una copa de líquido transparente entre sus manos, un cigarrillo humeante colgándole de la comisura de los labios. Se giró hacia mi y me dijo:
- lo siento, creo que eres un ser despreciable. Aunque no lo seas verdaderamente, en este preciso instante te odio con todo mi corazón.
- ups!- respondí, recolocando mi trasero sobre el taburete, no pude ni ofenderme ya que en ningún momento sus palabras sonaron a odio.
-perdona,discúlpame si es que...- y calló. Sus labios rojos se cerraron en un mutismo incomprensible. Yo seguí apurando aturdida el contenido de mi copa de tinto. La miré un rato, el rubor coloreaba sus mejillas y no sabía si debía o no hablarle:
- yo, creo que tienes un problema...
-mi problema es que se me acumulan las palabras, millones de ellas dan vueltas en una noria giratoria en mi estupida cabeza y nada puedo hacer, no puedo hacer absolutamete nada.
-escríbelas!
-no puedo, ése es el problema. Estoy en casa, petrificada ante la pantalla blanca, odiando cada historia que he escrito, ausencia total de los personajes en mi memoria. Releó algo, lo corrijo, y me doy cuenta de que no es más que un espeluznante y aburrido relato de amor! ahhhamor!!!
-Oh!-no se me ocurria la fórmula mágica, apenas sabía si deseaba seguir escuchándola o no.
- Me levanto con unas ganas enormes de decir, contar, aprender, saber y luego nada, llevo tres meses sin una historia, sin una miserable historia que valga la puta pena! Entonces las palabras se me agolpan en cola en las sienes, brazos mortíferos que me golpean la mente en un afán absurdo de encontrar una salida. No, no estoy, no me encuentro en ningún lado. De ninguna de las maneras es posible no seguir no haciendo lo que no hago. Me agobian las paredes de mi casa, me siento de paso en una ciudad incoherente, me caigo del sistema y lo único que puedo hacer es lo que he hecho ahora contigo: escupìrlas, dejarlas caer como bofetadas, pequeños regalos de odio para los transeuntes, mis amigos hace rato que partieron de cualquiera lado próximo a mi...yo...lo siento...y bueno creo que eres un poco insulsa, una naranja sin jugo, un pelín gorda para la ropa que llevas y ...deberías hacer algo con ese pelo. Adios.
Estuve a punto de echarme a reir, a llorar, de vomitar...luego rogué una copa al camarero, me la bebí pensando en qué debía hacer con mi pelo y en que quizá si, debería comprarme algo de ropa. Volví andando a casa, pensando en la flecha de palabras que se acumulaban en el interior de la mujer, palabras apretadas sin sentido, no hallando forma en nigún papel, en ninguna pantalla en blanco, y pensé en que si se dejaban caer a tropel, si salian vomitadas de la boca roja de la mujer flecha quizá iban a perderse para siempre. Por eso, en cuanto llegué a casa, sola, lo primero que hice fue escribirlas en este espacio quizá no tan blanco.

Thursday, March 15, 2007

all about my granpa

Era un hombre alto, esbelto, de pelo blanquísimo peinado en cuidadosas ondas hacia un lado indefinido, sombrero porteño, y bastón. Caminaba muy erguido, y a sus ochenta años todavía no salía de casa sin pasar dos veces ante el espejo:
- ¿voy bien así?
- claro Mateo, siempre vas bien- los ojillos verdes chispeantes de mi abuela Juanita sonreían divertidos, y se secaba las manos en el delantal antes de besar la frente alta de su marido.
Mi abuelo conoció a la mujer de su vida un junio caluroso de 1923, con sus veintidós años recién cumplidos, desembarcaba de las américas para poder prestar servicio militar a la patria y no convertirse en prófugo, lo que le hubiese privado de volver a su amada isla de por vida, o eso creyó él entonces. A Juanita la vio paseando una mañana fresca de verano, una mujer alta para la media de la época, de negrísimo pelo rizado peinado en una coleta tan larga que le llegaba a las cintura. Le sorprendió, en esa época nadie se soltaba el pelo, y en efecto ella avergonzada bajó la vista tratando de remediar el desastre de su peinado. En esa calle del centro de la ciudad y durante ese minuto mi abuelo quedó prendado de los ojillos sonrientes y la larga melena de Juanita, y fue tal su impacto que se acerco sencillamente a preguntarle el nombre, y el apellido, para poder saber dónde vivía.
Mi bisabuelo, que fue platero y enseñó a leer y a escribir a todos los niños del barrio, tuvo que distraer su lectura para atender las peticiones de un joven soldado raso que se confesaba loco de amor por su hija menor a la que había viso un instante. Alzó una ceja, luego otra, y le pregunto:
- ¿Vas a volver a América?
- Y bueno, quizá cuando acabe el servicio militar.
- En ese caso te prohíbo que te acerques a Juanita.
Atónito, Mateo se le quedo mirando implorante como quien pierde el último barco hacia la felicidad.
-¿Y si le prometo que no habré de partir jamás?
- ¡Júralo!
- Lo, lo juro- respondió azorado ante lo poco cristiano de la petición.
-Entonces eres bien venido a nuestra casa.
Triunfante salió el soldado, sonriendo al viento y despidiéndose para siempre de América.
Durante ocho largos años, mis abuelos se cortejaron, hablaron, aprendieron a respetarse y se amaron hasta que contrajeron matrimonio en 1931.
Con la pequeña fortuna que se trajeron mi abuelo y sus hermanos de Argentina compraron un almacén en el puerto de Maó y se dedicaron al transporte de coloniales. De su amor nacieron tres hijas, una murió a los tres años de edad, y como la naturaleza quiso resarcir de la pérdida a Juanita, aunque mucho más tarde, nació un varón que heredaría, junto a la mayor de las hermanas, el negocio familiar.
De mi abuelo recuerdo sobre todo que debía pesar lo que comía, un agujero en la tripa, me contaba cuando yo era pequeña, tengo un agujero tan grande que debo comer despacio y siempre con cuidado meterme los alimentos en la boca. En la cocina azul mi abuelo cortaba en mínimos pedacitos remolachas, cebollas, lechugas, tomates. Yo lo contemplaba fascinada y puedo asegurar que jamás le toqué la barriga, tanto miedo tenía de hacerle daño. Él me daba trocitos de remolacha y yo con las manos muy limpias podía colocarlos donde quisiera en el plato y comerme alguno cuando se descuidaba. Mi abuela, a quien recuerdo siempre atareada, me contaba el cuento de un joven que escribiendo una sola carta de amor enamoró a las tres hermanas de un palacio lejano, cada una puntuando las frases a su antojo creía ser era ella la afortunada.

Mis abuelos eran ya muy mayores para mi memoria, y cuando él enfermó yo era demasiado pequeña para entrar a visitarle. Murió a los ochenta y cuatro años, de viejo, de cansado. Y desde la cama del hospital le contaba a mi abuela cuanto iba a gustarle Argentina, lo preciosa que era la tierra, lo riquísimo que se comía allí, las gentes...le cogía la mano y sonriendo le decía que por fin, por fin habían embarcado de vuelta a la tierra que no hubo de olvidar jamás.

Monday, March 12, 2007

En la ciudad del agua

En la ciudad del agua apenas llovió esta semana, y llevaba tanto tiempo sin visitarlo! Fueron cinco años los que tarde en volver. Ahí, pensé, debo volver porqué dejé a alguien muy querido. Y asi fue como escalé el globo en un avión de juguete y aterricé haciendo malabarismos en la frontera alemana.
Mi amigo llegó muy tarde, tanto que pensé que se habia olvidado y me embargó una tristeza premonitoria. Peró llegó y nos abrazamos:
- qué tal? cómo estás?- nos autobalbuceamos en un inglés oxidado, pronto me di cuenta de que lo recordaba más bajo, más delgado. Su pelo tan corto...sus manos...en sus ojos no vi el brillo de antaño sino algo desconocido. Entre las únicas gotas de agua llegamos a su casa en pleno bosque, y pronto la madera húmeda me devolvió una sensación de desasosiego. Tomamos vino esa noche y hablamos de las cosas que no importan. Me acosté temprano y a la mañana siguiente no tenía ganas de encontrarle en la cocina:
-"dónde estás"?, pensé- y sin darme cuenta vagué por el bosque y me perdí en la lluvia, y asi como había tardado tanto en llegar se le olvidó venir a buscarme.
Entré en la casa helada, me recibió con una sonrisa, cenamos y se fue pronto a la cama. Desde el comedor oí el rugido de un televisor desengañandome de su cansancio. Esa noche subí al altillo helado en el que dormía, y los dos días venideros no fueron más que muchas ganas de salir de ahí. Lejos de un pueblo, dos kilómtros de la más mínima señal de vida, anduve entreteniendo la soledad en paseos muy verdes y arboles frondosos que, sin quererlo, terminaron por aburrirme. La mañana de mi partida, no podía acompañarme, dijo que me aproximaria al pueblo más cercano, lo dijo como quien dice que debe trabajar al día siguiente.
Desperté al alba, empaqueté con cuidado mis cosas y salí del hermoso lugar a tientas, pronta a recorrer sola un camino que no habré de desandar.
Que tontería recorrer mil kinientos kilómetros para el entierro de una amistad, pensé que los amigos eran eternos.

Thursday, March 01, 2007

La historia de Lulú

Lulú me contó que había estado esperando ese día muchos días. Que sabía que no sería exactamente lo planeado, que quizá la comida no sería tan buena, o la música excelente, que probablemente se habría levantado ojerosa, o que quizá debería echarle muchísimo maquillaje a su rostro cansado.
Todo eso esperaba Lulú de su único día con alguien amado. Pero lo que ocurrió fue algo ajeno, impensable, sencillamente otro:
- me encontré-me dijo con ojos llameantes, llorosos de rabia- con la cara exacta de la persona a la que amo y una realidad ajena a mis sueños. Un alguien fisicamente igual, pero tremendamente con otro comportamiento. Y lo peor de todo, no es que yo me diese cuenta de que era un error, ni vislumbrase que me había equivocado de persona, lo peor de todo es que era él mismo. Él mismo, y en absoluto la persona que yo andaba amando, buscando.
Lulú me contó la historia como quien revela un secreto doloroso, muy próxima a las lágrimas y tan perdida como solía estarlo. De alguna manera, y antes de que eso acabara con ella, Lulú me pidió que la acompañara a hacer las maletas, a tomar un taxi, al aeropuerto.
Hoy me escribió diciéndome que no me preocupara, que todo bien, la soledad y la libertad fueron a recogerla, como de costumbre, con los brazs abiertos.

Friday, February 23, 2007

de rumbitas

Ande triste, de puntillas entre las cosas que me irritan, y sin darme cuenta me torcí el tobillo en la tenue pared de piedra que me separaba del mundo. Al caer lloré, como un niña pequeña , lloré y todavía lo hice más al contemplar mi rostro arrugado en el pequeño cacho de espejo que encontre en el suelo. No dije mucho, pero mi lamento llegó a oídos de un gitano que no lograba afinar los tonos de su guitarra:
- mi niña tu llanto como la música...y me compuso una rumbita que no habré de oir jamás. Luego cogió mi mano, me llevo muy lejos. Había un globo planteado y dijo que quería hacerme volar, volar...y entonces al girarme la mano grande de mi padre sujetándome un hombro levemente. Y no puede oír sus palabras, como en los sueños todo era su sonrisa, y el aire lleno de las preguntas que él sí solía contestarme. Me empujó de nuevo hacía mi moreno y asintió como lo hacen las pesonas que saben, "en el fondo" Dijeron sus ojos del color del chocolate, " te dejo en buenas manos". Y la vida siguió sin dar cuenta de las personas que realmente cuentan, las que se bajan del tren sin pensar que lo llenan de algo mucho más doloroso, más amargo que las lágrimas. En esta vida de despedidas, me niego a perderte en todas las estaciones. A él le conquistó algo mucho más profundo que los viajes, a él lo conquistó un mar azul, y murió contemplando la ventana en cuyo cristal habré de recordarlo siempre, sentado sobre la silla marinera que sujeta a los muchachos que avistan tierra, en el barco que fue nuestra casa vimos siempre, sólo, el mar...el mar...

Wednesday, February 21, 2007

la mujer pasita

Esta historia, se la contará una buela despeinada a una criatura futura que sin duda creerá que los árboles eran algo de la prehistoria:
- Pero entonces, ¿cómo hiciste, bajaste del tren y echaste a andar, sin más...?
- Si
-Y la casa, tus cosas, la gente?
Mis cosas se habían convertido en meras dudas, grandes masificaciones de estanterias, y ropas, cajones repletos de papeles inservibles, puertas enteras tras las cuales solamente había dudas, dudas, sospechas, penas y pocas ganas ya de reirme.
- Y te fuiste solita?
-al principio si, y es que en el principio el primer escalón está hecho de soledad, quizá el segundo de miedo, el terceró sin embargo fue un trampolín alto que me dejó saltar y creer por un instante que lo reposaba en el fondo era una estanque de libertad.
-¿y lo era?
-soledad más bien, y la asertividad de que se había convertido en lo único posible.
Dicho eso, la viejísima mujer cerró unos ojos arrugados y chispeantes y se puso a canturrear una canción inventada. La muchachita se queda sentada en el suelo, la cabeza apoyada en las rodillas de su abuela, pensativa...

Tuesday, February 13, 2007

taxiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!!!

Esta mañana desperté tras darme el inmenso placer de matar en un sueño. De alguna manera, y sin darme mucha cuenta, me vestí olvidando endosar mis hermosos hábitos de ppseudo-buena ciudadana. Subí a la bici y pedaleé lentamente por el estrecho carril de dirección única que me conduce a la rambla. Me pareció oir a un enfurecido taxista rozar el claxón en un vano intento de que el pitido se tradujera en un :
-"subete a la acera culona! que no voy a llevarte delante hasta el puto fin de la calle".
En idénticas circunstancias, cualquier otro dia, hubiese descabalgado mi ferrea montura para subir gracilmente a la acera de un salto. Sin embargo hoy, dejados mis principios de culpa bajo las sábanas, pensé: " va a ser que la calle es tan mía como de ese hijo de puta". Así fue como desaceleré consciente de que llegaría tarde al trabajo, y tarde cinco minutos de un reloj que no llevo en conquistar la mitad de la calle. El hombre, loco, rabioso, sacó su rapada cabeza por el taxi y me ragaló con un:
- me cago en la madre que te parió!- y luego como dirigiéndose a un cliente invisible: - no, si la muy hija de puta lo está haciendo adrede!
Ahí fue cuando baje de la bici, la tumbé en el suelo de la calzada me dirigi fría hacia el desquiciado taxista y acomodé mis brazos en el marco de su cristal ahumado. Sólo levanté una ceja, una! y fue tal la ofensa del hombre, que empujando mi hermoso abrigo nuevo, me apartó de golpé y salió pronto a golpearme. No sentí nada, no dije nada, solamente sonreí tan amplia como generosamente pude cuando visualicé una pareja de mossos, hermossus!, que venian directos hacia mi...
Mi relato, entre hipitos en comisaria, fingiendo gran dolor en el codo, que no dejaba de acariciarme como sin querer, no les dejó albergar duda alguna de que el hijo de puta me había tirado al suelo!
Ai! y es que a veces, sólo a veces...la vida te sonrie, sin más...;)

Sunday, January 28, 2007

el té verde

Salí a la calle con las manos todavía llenas de letras ahogadas, el pelo revuelto, sucio de íes, comas, dos puntos... en la retina de mi ojo izquierdo un inquietante punto y a parte:
- qué has hecho con ella?
-yo...
Olivia me tomó por el brazo clavándome sus uñas rosadas, se acerco tantó a mí, que pude oler su aliento a muela picada.
-na-nada sueltame coño! cosas como tú han hecho imposible que siguiera escribiendo!
- entra ahora mismo, vuelve atrás, recompón la maldita historia que me has dejado tirada, la noche en blanco y sin una moneda en el bolsillo...
-que me sueltes! - le pegué un empujón a la maldita fantasia y salí al galope sobre mi renovada bicicleta maxicolor! uuuuuuuuuuuujjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjj llegaría tarde, llegaría tarde, llegaría tarde!
Al llegar al trabajo, el portero me saludó como de costumbre, sin abrirme la puerta pero siguíendome para poder verme el culo. Me ajusté la minifalda maldiciendo mis pseudo ideas matutinas, y puse agua en la taza para prepararme un té verde. El microhondas me regaló dos minutos exactos de libertad en los que sentí dos cosas:
a) que no pintaba nada allí
b) que no quería pintar nada en ningún sintió
Bajé los escalones de cuatro en cuatro, me caí dos veces, remonte mi bicicleta maxicolor y volví a casa. Mi gitano cantaba la canción del sueño, y antes de llegar a él, tuve que pisar un sinfin de letras esparcidas por el suelo. Luego me deslicé vestida en la cama, le hice lentamente el amor mientras él desperezaba una mañana que no comprendía, a sus preguntas respondí con besos, a sus dudas con carícias. Luego volví al comedor, me agaché sonriente y recogí pieza a pieza el deshecho inhumano de mi muerte a la fantasía! tardé más de cinco horas en recomponer la máquina, y menos de dos en comenzar a escribir. Era ya de noche cuando llegaron todos, un poco inquietos, titubeantes: polilla me pinto los ojos verdes, olivia me rizó el pelo, mi hermano me puso manos regordetas y un teclado sobre el que escribir. La literartura me sonrió satisfecha desde el espejo:
- ya era hora de que volvieras!

Thursday, January 25, 2007

confesiones de un pingüino

El día que tomé la decisión fue un día soleado de invierno, un día fácil, a medio camino entre la sensatez y la falta de sueño:
- entonces vas a matarme?
- aja!
- pero te he creado, dado la vida, el mundo entero...yo...
- tu eres un eterno run run en la cabeza, párrafos en el aire que no logro completar, un montón de papeles amarillentos dando cobijo al polvo, eso eres tu...
- podrías matar el sueño...
- no! no! ahora soy el pingüino que nunca quise ser, lo sé. Pero me siento segura encerrada en el altillo, tecleando números que al final cuadran: OK! errores que se subsanan. El subjetivismo no cuadra, y no puedo depender del agrado o desagrado humano, no puedo, no!
- pero que tiene que ver eso contigo?
- querida amiga, estimada literatura que poco sabes de la vida. La vida es madrugar, tropezar con el cable de la estufa por las mañanas, tantear las gafas sin éxito, abrasarse los labios con el primer café, rechazar el primer cigarrillo. La vida es llegar temprano al trabajo y sonreír. La vida es salir a tiempo para llegar a una clase de aerobic, cenar ensalada, y meter tripa ante las lunas de los escaparates.
- y que hay de amaneceres ebrios, de salidas entresemana, de personajes de barra, de confesiones y planes. Qué hay de olivia? de tu hermano? o de pegusigú? que hay del hijo que tuviste el martes, gabrielillo... de...
- basta! no quiero ser más madre, no quiero trasnochar! quiero las cosas bien ataditas, tranquilitas y en linea, limpitas de fantasía vaya! que me tienes la cabeza podrida de duendes errumbrosos! o no viste lo que paso con Martijn! muerto de tan tan borracho, la cabeza raleante apoyada entre la letra eñe y la jota, el muy niñato hijo de puta...
Literatura se fue tras la discusión, y bien! pijama de madera para quien no se atañe a las reglas, y si no me rio mejor! a quien le hace gracia el sistema autonumérico? que puta risa pueda dar despertarse a golpe de ring-ring girarse, ver un hombre hermoso, desnudo a tu lado y no hacerle el amor porqué tiemes prisa...P-R-I-S-A: periódica rabia insalubre sucumbiendo absolutamente!

Thursday, January 18, 2007

de cabritas...

La independencia es algo que la vida te da y sustrae constantemente. Así lo experimentaron mis sobrinas a la temprana edad de dos años cuando su mamá les dijo:
-Buuueno al parecer han nacido las cabritas del abuelo, por lo visto son muy muy pequeñitas y no tienen chupete...qué os parece si vamos las vemos y les dáis los vuestros? vosotras ya sois muy grandes.
Mis gemelitas miraron a su madre aturdidas, y todos se fueron al campo a ver a las recien nacidas. Al llegar y antes incluso de abrir la barrera, Yaiza, chupete en mano, les dijo a las cabras:
- té bebé!- y soltó su más preciado valor en el húmedo suelo de tierra. Mientras Laila cabizbja sostenia el suyo a su espalda y musitaba:
- Ño ño mami, yo ño!
Nadie le dijo nada, siguieron viendo los animalillos, y pronto un gatito minúsculo vino a ronronear a sus pies, ahí si! se ablandó su corazoncito capitalista y tendió su chupete al animalillo.
De esta manera, mis nenas, que ya son mayores, aprenieron algo que mucha gente tarda años en comprender.

Friday, January 05, 2007

Este año se acabó tripeando en las urbes de Maria, colgados del mural de estraza que cubría la parte móvil de la fiesta. Los amigos trajeron de todo: Polilla vino cargado de vino, Pedro y Tayo de cerveza, Ana y Marce de arroz,salsa, samosa y masala dosa, Celeste de xamapaña y de sonrisas, Eva de turrones y longaniza XL, y más vino, la otra Ana de mouse de atún, las Mónicas, que también se repetian, trajeron más vino, a Enrique se le escaparona las uvas, Olivia trajo aceitunas y vino cojidita de la mano del camarero holandés...y el pobre gato tuvo que huir despavorido ante el estruendo de plausos del perro de mi hermano...fuímos muchos, tantos que al levantarnos de la mesa, ésta se quedó flotando vacía de codos y de risas...y yo estaba contenta porqué pese a mi simulación narcótica estaba muy al tanto de todo. Así fue como vi que Eva sonreía, cómo se hicieron amigas mis argentinas con mi mónica tres, como el único niño de la fiesta se dio el estirón y jugó con Polilla a montar un castillo de arena en la terraza, como Marce les contó a ambos una historia que jamás habrán de olvidar, como una chica nueva se llenó de abrazos y me atrapó luego en la cocina para decirme lo ricos que eran mis amigos. Mi hermano se quedo mirando a la luna,acariciando el perro bicolor y avanzando un paso hacia un cielo con estrellas. Tuve que irme a la cama temprano, porqué soy la más mayor y la única que se ocupa de preparar los sueños. Al despertar todos habíamos dormido bien.
Gracias a todos porqué me siento muy llena, gracias por ocupar espacios que ni sabía que tenía.