Y así fue:
entré de puntillas en un miércoles matutino, temprano, sentada en la barandilla de la terraza contemplé un amanecer pintarrajeado a girones. A golpe de paleta, pensé, y es lo único que quise pensar en todo ese tiempo. Los colores del cielo me devolvían la vista como a todos los miopes del mundo. Qué más iba a pedirle al hoy...sin embargo tras seis hora de trasiegos indios salí airosa, rellenos los bolsillos con aires de Ataturk! me voy, un poquito, sólo un rato, quizá un minitiempo y quizá...uno viaja de ida pero siempre vuelve, si lo hace... diferente.
Thursday, August 23, 2007
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

1 comment:
el viaje tanto interior como exterior es lo nos mantiener vivos...VIVOS... amiga luna!! amén.
Post a Comment