Thursday, August 31, 2006

de vuelta...

Por la mañana bajo a darme un chapuzón a la mezquida. Temprano, cuando el sol todavía no calienta y el agua está más fresca que nunca. Normalmente estoy sola, pero ayer salió del mar un hombe viejo, un sireno de ochenta años, desnudo y hermoso como un dios envejecido por pecaminoso. Pelo blanco cortísimo, cuerpo enjuto, la piel morena de tanto mar. Tanto mar. Traia algo en la mano y se me acercó con una pada preciosa, un caracolillo de mar alargado del color de la arena y las conchas mezcladas.
- Le gustaria tener esto señorita?
- Si- y tiendo mi mano para recoger de entre las suyas un regalo marino, tan especial. Se gira sonriendo y sin añadir palabra vuelve al mar y desaparece de mi vista.
Todavía estoy un tiempo, mirando la mañana, paseando, bañandome. Mi tesoro guardado en la cajita del ful, y pensando que es el mejor regalo, el más inesperado. Para cuando vuelvo a casa mi viejito marino no ha aparecido, para cuando me acuesto dudo de si surgió del mar o de mi cabecita. Me meto en la cama, saco mi cajita para liarme un algo dormitivo y aparece la pada, seca ahora, un regalo mínimo y tan grande... el mar...

Wednesday, August 23, 2006

En la casa de Celeste

En la casa de Celeste parecía haber una fiesta y no una despedida. Ella, preciosa, contemplaba a todos con los ojos enormes que le dan nombre. Pensé en lo pocquito que llevaba en la isla, y a cuantos amigos había renunido. Quizá no llegué a verlos a todos, pero conocí a una señora polaca, pintora, con una historia triste, una mirada hermosa, y algo importante que contar. Su marido, un español alto de blanquisima cabellera, me trajo recuerdos de tantas personas que conocí. Y allí sentada junto a ella en el sofá, recorde como las idas y venidas nos reportan como un regalo siempre estos personajes, personajes que de una u otra manera solo se aparecen a los itinerantes. La conocí poquito a Celeste, apenas un día de planes imaginarios en el Antic, otro día de danza de la lluvia en Binigaus... pero me fascinó su habla, su mirada de niña, su alegría con todas las cosas. Hasta en su adios estuvo encantadora con todos y sé que debía esconder la pena de las cosas que terminan. Volví a casa pensativa. Hubiese querido ofrecerle una solución, una frase, algo. Quizá juntemos nuestras risas con las de Ana y Marce y nos la subamos a esa plaza de Vic a beber cañitas y reirnos de los cambios que nos persiguen y de nosotras huyendo de ellos.

Thursday, August 17, 2006

de islas nubladas y cabezas en las nubes...

Al final se fueron todos de casa. Maletas llenas, adioses, volveremos pronto y un hasta luego que no se acaba. Al barco no vengo, se me caen las lágrimas de tantas despedidas hermosas, de tantos días en las nubes. Labios secos de un sol impenitente que del sur al norte nos dejo la piel gravada de recuerdos, hasta las manchas de arcilla de nuestro día en cavalleria me traen momentos que no son penas, ni adioses, son otras cosas. En la lejania mi Anush que espero que perdone que me haya disuelto tanto. Y es que debo volver, recoger mis cosas, cerrar, ahora si, mi casa de Menorca, libros amontonados y extrañísimos, de abuelos que no llegue a conocer, de un padre que quise tanto tantísimo, de un tio que fue escritor de un solo libro... Volver... ¿y que hago si se me desmigaja el corazón en todas partes? si quiero ver a las bebes y sus canciones distorsionadas, a mis amigos y sus idas y venidas. ¿Cómo dejo de nuevo a la gente y la retomo? ¿por qué nunca puedo?,¿ por qué no sé como hacerlo? escoger uno, un solo maldito lugar. Aqui, alli, hasta el día que sea el último día, deberé dudar de si viví en un sitio o en otro, si acaso se me dejaría morior en todas partes... Hoy se me llevaron el sol, y tecleo entre las mariposas de nuevo. Pirimpimpausa y queda todo tan tan lejos... deberé recoger con la calma, dejarme las huellas pegadas al polvo de mis cuadernos de niña y empaquetar de nuevo hacia un nomadismo que no encuentra fin.

Saturday, August 05, 2006

backtotheisland

En este viaje no perdí nada: me volvía a casa y el autobus partió a mi espalda mientras yo hacía cola en el lugar equivocado. O en el acertado porque conocí a Nicco, un compañero de viaje impecable, una mirada tan limpia y un montón de cosas que enseñar aunque quiera aprenderlas todas. Con Nicco baje de nuevo e hice borron de mi comienzo equivocado ya que Ala me hizo repetir los deberes... Y asi fue que arranqué una semana del paisaje que es mi vida para inventarnos un mundo limite.
Luego fue real y estuve veinte horas o menos en bareclona y no pude subir a besar a mi Eva, ni puede cenar con mi Ana y Marce que era mi intención. Os espero en Binigaus, mojada de agua azul y empañada de la tristeza de las cosas que terminan y la alegría de las cosas que cominezan...
De momento tecleo desde el bar horroso donde un hombre rotundo diseca mariposas: Tiene en el almacen un monton de tesoros antiguos, pequeños animales empalados que solo enseña a sus mejores clientes. Habla sin parar de sus viages a africa negra para obteber un especimen unico y me mira atónito porque no le dejan exponer en ninguna galeria. Yo me acabo la copa de un trago, y pienso si mi humildes gastos en este tugurio contribuyen todavía a la desaparicion del mariposum... me prometo que busco otro bar con solera y me marcho triste por las mariposas y un poco ebria del vino. Contenta de haber nacido en el medio de esta nada que me acoge, me rechaza, me torea, y jamás me deja contestar al por qué te vas...