Me ha contado que desde el principio supo que algo no andaba bien. La casa en la playa, las toallas dobladitas, la calma, la comprensión. No! el amor era otra cosa...la pasión...todo casaba en un rompecabezas imposible en ese momento. Y duró, duró lo que duran las ilusiones, y los sueños de los niños, lo que dura la lectura de un buen libro, o un amanecer en brazos de alguien especial. Duro...luego me contó que empezó a sentir miedo, a ver cómo se encogía todo a su alrededor, a no poder hablar, a temer los momentos, a temerle a él y su libertad y su amor la rodearon con fierezan hasta marcarle a fuego las alas y ella dijo, dijo...pero nadie oyo nada. De a poco se acostumbró, pues de alguna manera no le quedaba otro remedio, y una mañana, marchitas las alas se las quitó de la espalda y las dobló y guardó en el armario antiguo del corredor.
Hoy la encontré llorando, dijo que no contento con romperle las alas le había impedido decir nada. Nada. Ella calló, bajo la amenaza latente de su inminente abandono, callo porqué le amaba, porque no recordaba haber amado nunca asi. Luego, al rato, tras ver en mi mirada negra algo que yo quise que viera, sonrio, se levanto y antes de irse me dijo muy bajito algo al oído...algo que jamás podré olvidar. Algo que me dio la certeza de que sabría como seguir su camino
Friday, April 27, 2007
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1 comentarios:
Si que lo sabría...Sabría como seguir su camino porque además de sus alas , le han crecido una raicitas en los pies y sus ojos parecen haberle perdido miedo al deseo...aunque a veces ,cuando la hieren , mete su mirada para dentro , y sale con la armadura al campo de batalla.
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