El otoño tiene algo de despedida y de las cosas que terminan; recuerdo hace años, volver de cualquier lugar a casa para las vacaciones de Navidad. Y siempre que llegaba al aeropuerto allí estaba mi padre, sonriente y muy tranquilo. Me abrazaba y en ese abrazo, por un instante volvía a sentirme niña. Luego le contaba cosas que él fingía no creerse, y al preguntarle yo por las suyas él respondía: sin novedad, por suerte.
En una de esas tardes, dejada la maleta en la cocina, nos encaminamos a la galería y mirando el mar hablábamos de tantas cosas. Él era un hombre de pocas palabras, ocurrente pero silencioso, una de esas pocas personas que te escuchan sin pretenderlo, sencillamente no conciben hacer otra cosa.
Ese día comentamos que la gente abusaba de las palabras, las utilizaba en demasía, y que ese abuso había transformado algo tan hermoso como una conversación, en absurda palabrería. Le pregunte que con cuántas palabras creía que deberíamos nacer; a lo que él respondió
- con varios lo siento, un sólo te quiero, y miles de adioses.
En estos días cortos, repletos de oscuridad y tan cercanos a las navidades se me aprisiona el alma, y volver a casa se revela algo difícil, ya que cada vez que me voy, temo volver con otra ausencia.
Tuesday, November 20, 2007
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5 comments:
qué sabias palabras las de tu padre. Y tú, mi niña, ya me volviste a conmover con las tuyas. Te quiero mucho, lucecita invernal. Y te repito, por si no te quedó clarito, que hoy me llegó la calidez de tu luz a esta isla que te espera llena llenita y con los brazos abiertos.
Conmovedor post, pardiez.
Sólo discrepo en una cosa: creo que un sólo "te quiero" es poco.
Es poco, pero si realmente tuvieras que pensar en ese uso, como en el de cualquier otro que dieras a una palabra, el mundo sería un lugar ta silencioso, tan agradable...no?
Hace rato que no entraba en los blogs...tal vez porque la barriga ya se aplasta entre la mesa del ordenador y la silla , tal vez porque mi cabeza esta ya volando en el planeta Uma...Pero volver a leerte y encontrarme unos ratitos con tu papá entre las letras ,me ha producido un placer y una emoción inmensas...una sensación de qué afortunada sera mi hija de tener cerca tamañas tietas.
como siempre tus palabras, brillan por si solas...gracias nuevamente.
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