Sunday, July 08, 2007

de piedrecillas

En cuanto os fuisteis, recogí todo con la meticulosidad de quien habita con alguien. Lavé los platos, guardé la comida, barrí el comedor. Luego salí a la terraza inclinada, oscura, y sentada en el suelo empecé a liar un canutillo de hash.
-mmm...-algo en el ambiente olía a mariguana de la buena. Me giré despacio, tenia la espalda apoyada en la barandilla y un grupito de piedras me estaban escribiendo en el culo un mensaje en braile.
Con esfuerzo etílico, parsimoniosamente, convertí mi postura en la de alguien arrodillado, y apoyando la barbilla en la veranda, oteé la terraza del vecino.
Ahí estaba el hombre dios. Sentado tan identicamente a mi , que de no haber habido pared, nuestras espaldas se hubieran sostenido la una a la otra.
Pareció no notarme, no sentir mis ojos enrojecidos sobre su melena pajiza. Estuve así un rato, contemplándole de tan cerca que el humo de su cigarrillo aliñado empezó a subírseme a la cabeza. En el cielo media luna de sonrisa cortada. En la calle el silencio agazapado, esperando para pasarle el testigo al alba.
- quieres?- extendió un brazo dorado, sembrado de vello reflectante. Asentí y lo tome de sus manos nudosas de uñas maltradas que me chocaron con su porte de mesias. Así, espalda contra espalda, compartimos el cigarrillo sin vernos el rostro.
Luego me levante, pisando el cielo de un verano relleno de los huecos de Gopegui. Salté por la ventana de mi casa, apagué las luces, desvestí mi cuerpo todavía sucio de mar de ciudad y me dispuse a reescribir en el aire, como si él puedera leerlos, pensamientos de algo que no logro recordar.

3 comments:

marzopa said...

que quiere que le diga luna lunera...?? me encanta como escribe doña...
y pude ver el brazo velloso echando en su final, un humo de silencios...

Anushka said...

Digame la verdad , esta vuelta , no es justo que todos estos seres aparezcan con mi ausencia...El señor del brazo velloso ...era real o imaginario???? Aun no se porque me empecino en seguir intendando distiguir..si lo hermoso de usted es eso , nunca se sabe en donde terminan sus rulos y comienza la ficcion

batafaluga said...

Ahí está amiga, en ese espacio, que no es en absoluto mío, es donde se juegan todas las cosas. Te recomiendo la escala de los mapas, de Belén Gopegi, ahi encontrarás una respuesta líquida a esta y otras muchas cuestiones.
;)