Esta historia, se la contará una buela despeinada a una criatura futura que sin duda creerá que los árboles eran algo de la prehistoria:
- Pero entonces, ¿cómo hiciste, bajaste del tren y echaste a andar, sin más...?
- Si
-Y la casa, tus cosas, la gente?
Mis cosas se habían convertido en meras dudas, grandes masificaciones de estanterias, y ropas, cajones repletos de papeles inservibles, puertas enteras tras las cuales solamente había dudas, dudas, sospechas, penas y pocas ganas ya de reirme.
- Y te fuiste solita?
-al principio si, y es que en el principio el primer escalón está hecho de soledad, quizá el segundo de miedo, el terceró sin embargo fue un trampolín alto que me dejó saltar y creer por un instante que lo reposaba en el fondo era una estanque de libertad.
-¿y lo era?
-soledad más bien, y la asertividad de que se había convertido en lo único posible.
Dicho eso, la viejísima mujer cerró unos ojos arrugados y chispeantes y se puso a canturrear una canción inventada. La muchachita se queda sentada en el suelo, la cabeza apoyada en las rodillas de su abuela, pensativa...
Wednesday, February 21, 2007
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3 comments:
Quin pessic al cor m´ha fet aquesta història, amiga. Nosaltres estem per explicar-nos aquestes coses, per compartir la soledat perquè no es faci tan feixuga. L´únic possible es poder prescindir de tantes coses materials, de tants dubtes sense solució i mirar cara a cara aquesta vida que ens toca...una lluita constant la de posar els peus a terra...I la pregunta de què hem de fer amb tantes ales.
Que hermosa historia amiga!!!!!!!!
Siga escribiendo,y escribiendo, que eres tan tu entre las letras!!!!!!!!!!!!!!
mi comentario sería que no tengo comentarios para tus penetrantes palabras
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