Friday, January 05, 2007

Este año se acabó tripeando en las urbes de Maria, colgados del mural de estraza que cubría la parte móvil de la fiesta. Los amigos trajeron de todo: Polilla vino cargado de vino, Pedro y Tayo de cerveza, Ana y Marce de arroz,salsa, samosa y masala dosa, Celeste de xamapaña y de sonrisas, Eva de turrones y longaniza XL, y más vino, la otra Ana de mouse de atún, las Mónicas, que también se repetian, trajeron más vino, a Enrique se le escaparona las uvas, Olivia trajo aceitunas y vino cojidita de la mano del camarero holandés...y el pobre gato tuvo que huir despavorido ante el estruendo de plausos del perro de mi hermano...fuímos muchos, tantos que al levantarnos de la mesa, ésta se quedó flotando vacía de codos y de risas...y yo estaba contenta porqué pese a mi simulación narcótica estaba muy al tanto de todo. Así fue como vi que Eva sonreía, cómo se hicieron amigas mis argentinas con mi mónica tres, como el único niño de la fiesta se dio el estirón y jugó con Polilla a montar un castillo de arena en la terraza, como Marce les contó a ambos una historia que jamás habrán de olvidar, como una chica nueva se llenó de abrazos y me atrapó luego en la cocina para decirme lo ricos que eran mis amigos. Mi hermano se quedo mirando a la luna,acariciando el perro bicolor y avanzando un paso hacia un cielo con estrellas. Tuve que irme a la cama temprano, porqué soy la más mayor y la única que se ocupa de preparar los sueños. Al despertar todos habíamos dormido bien.
Gracias a todos porqué me siento muy llena, gracias por ocupar espacios que ni sabía que tenía.

3 comments:

Anushka said...

La piel de gallina Monique. Siempre al leerte.Recogiendo uvas de colores, frutos de la gran cantidad de semillas mágicas que sembrás.y tocas con tu varita multicolor, para que crezcan sanitas, y fuertes y firmes.

marzopa said...

Como le hubiese gustado a este corazoncito estar entre tantos colores

ladelafoto said...

Qué bueno fue estar ahí, qué risas en la cocina por una tabla compartida. Y sobre todo, qué bien dormí. Gracias, querida Monique, por prepararnos tan dulces sueños.