Thursday, January 18, 2007

de cabritas...

La independencia es algo que la vida te da y sustrae constantemente. Así lo experimentaron mis sobrinas a la temprana edad de dos años cuando su mamá les dijo:
-Buuueno al parecer han nacido las cabritas del abuelo, por lo visto son muy muy pequeñitas y no tienen chupete...qué os parece si vamos las vemos y les dáis los vuestros? vosotras ya sois muy grandes.
Mis gemelitas miraron a su madre aturdidas, y todos se fueron al campo a ver a las recien nacidas. Al llegar y antes incluso de abrir la barrera, Yaiza, chupete en mano, les dijo a las cabras:
- té bebé!- y soltó su más preciado valor en el húmedo suelo de tierra. Mientras Laila cabizbja sostenia el suyo a su espalda y musitaba:
- Ño ño mami, yo ño!
Nadie le dijo nada, siguieron viendo los animalillos, y pronto un gatito minúsculo vino a ronronear a sus pies, ahí si! se ablandó su corazoncito capitalista y tendió su chupete al animalillo.
De esta manera, mis nenas, que ya son mayores, aprenieron algo que mucha gente tarda años en comprender.

3 comments:

ladelafoto said...

Qué bonita historia. Mi sobrino Aleix dió su chupete, hace unos días al rey blanco...y no le costó porque lo tocó la carita mietras mi hermano lo sostenía sobre sus grandes espaldas. Lo que ocurre es que parece que ahora lo echa de menos. Será que entendió que el rey blanco no necesitaba el chupete para nada.
aisssssss, pero no era esto lo que quería decir...o si??

Anushka said...

Hola hermosa!!!!!!!!!! Ayer te llamé pero tenias el movil apagado...te vas nuevamente a menorca???? no era el finde pasado que se iban?????? Si vas este finde , besitos a las gemelas en pleno duelo , y tambien a las cabritas chupetonas.

Anonymous said...

Lo mío fue el trueque, me lo cambiaron por un osito en un negocio que se dedicaba a eso...al trueque de chupetes.Y así fue que sin dudarlo lo deposité en el chupetómetro y quizás ahí aprendí que para recibir hay que dar primero.