Friday, December 22, 2006

oliviashhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

- Lo siento, es la última que me queda-lo dijo disculpándose doblemente, por lo caliente de la bebida y por lo turbio de sus pensamientos.
- Si quieres mi teléfono quizá pueda dártelo...- dijo la mujer languideciendo la mirada tal y como había ensayado ante el espejo.
- Va-vale-tartamudeó el holandés y tragó tanta saliva y aspiró tanto aire que no pudo reprimir el erupto que le salió y golpó a la mujer en plena nariz punteante.
Caso omiso, Olivia anotó en la servilleta besada un número de móvil al que le faltaba una sola cifra.
El camarero la guardó, sin darse cuenta de la omisión, en el bolsillo sucio de su delantal rojo pasión y corrió, o pareció hacerlo, hacia la barra muy contento y metiendo tripa.
Olivia se levantó de la mesa lentamente, ajustó la falda negra a su culo prominente, y dejó noventa céntimos esparcidos sobre la mesa en monedas de uno o de dos, consciente de que el café valía un poco más de un euro.

1 comment:

marzopa said...

Basta se acabó!!! ya mismo te pones a escibir para publicar algo. Esto no es una sugerencia es una seria advertencia. He dicho. Y será justicia.